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Lupus

Qué es el lupus

En este artículo damos a conocer información básica sobre el lupus y qué medidas se deben adoptar para su tratamiento aparte del farmacológico.

 

El lupus

El lupus eritematoso sistémico (LES) es una enfermedad autoinmune, es decir, afecta al sistema que, entre otras funciones, defiende el cuerpo de las infecciones. La alteración principal consiste en que las células del sistema inmune dañan a las células del propio organismo, causando inflamación y deterioro de los tejidos.

La enfermedad se puede presentar a cualquier edad, desde niños hasta personas de edad avanzada, pero lo más frecuente es que se inicie en la juventud, por lo cual el diagnóstico precoz es sumamente importante.

 

¿Por qué se produce la enfermedad?

La causa del lupus es desconocida, aunque se sabe que existen varios factores que pueden participar en esta enfermedad, entre los que se contemplan los hormonales, infecciosos y medioambientales (exposición al sol, medicamentos, estrés…).

Las investigaciones demuestran que la genética juega un papel importante. En ocasiones, el lupus se repite en las familias, lo que indica que existe una predisposición hereditaria. Aun así, esta predisposición no significa que se vaya a desarrollar la enfermedad, y los genes, por sí solos, no determinan quiénes la padecen.

Por otra parte, los factores hormonales podrían explicar por qué el lupus ocurre con mayor frecuencia en mujeres que en hombres y que sea más frecuente a partir de la adolescencia, cuando aumenta la producción de estrógenos en el organismo; si bien no se puede decir que las hormonas provoquen esta enfermedad.

 

¿Cuáles son sus manifestaciones clínicas?

El lupus puede afectar a cualquier órgano, dando lugar a múltiples manifestaciones. Entre ellas nos encontramos con:

  • Síntomas generales, como cansancio, fiebre, pérdida de peso y/o apetito.
  • Manifestaciones del aparato locomotor, como son el dolor articular, la inflamación articular o la artritis. Frecuentes en el inicio y la evolución de la enfermedad.
  • Manifestaciones hematológicas: puede producirse disminución en el número de todos los tipos de células sanguíneas como los glóbulos blancos (leucopenia), los glóbulos rojos (anemia) y plaquetas con la consecuente alteración en la coagulación.
  • Manifestaciones cardíacas: alrededor de un 25% de pacientes con lupus sufren infarto de miocardio o inflamación del tejido que rodea el corazón (pericarditis). A este respecto las medidas preventivas son importantes.
  • Manifestaciones pulmonares: es frecuente en estos pacientes la pleuritis, es decir, la inflamación de la pleura o tejido que rodea los pulmones.
  • Manifestaciones gastrointestinales: son más raras, pero pueden aparecer náuseas, vómitos, diarrea, etc.
  • Afectación renal: está presente hasta en el 45% de los pacientes y es muy grave, precisando un tratamiento agresivo y específico.
  • Manifestaciones cutáneas: las más habituales son fotosensibilidad cutánea –presente en el 70% de pacientes– y la aparición de placas de naturaleza inflamatoria. Estas aparecen en el 80% de los pacientes y son muy típicas, de tal forma que la enfermedad se llama así porque las lesiones cutáneas más características aparecen sobre el dorso de la nariz y las mejillas simulando una forma de cara de lobo. Muchas lesiones cutáneas empeoran con la exposición al sol.

 

“La fiebre es un síntoma muy importante porque puede deberse a la propia enfermedad o a una infección que pueda coexistir, por lo que se debe determinar su causa”

 

¿Cómo se trata el lupus?

El lupus eritematoso sistémico no tiene un único tratamiento sino que este varía en función de las manifestaciones que se vayan produciendo. Por esta razón, los tratamientos que se utilizan en esta enfermedad pueden ser muy diferentes de unos pacientes a otros e incluso pueden variar bastante en un mismo paciente a lo largo de la evolución de la enfermedad.

  • Farmacoterapia. Teniendo en cuenta lo anterior, los fármacos más utilizados para el tratamiento del LES son antiinflamatorios no esteroideos (AINE), glucocorticoides, antipalúdicos, inmunosupresores y, más recientemente, las terapias biológicas.
  • Medidas higienicosanitarias. Igual de importantes que la farmacoterapia son esta serie de medidas generales, aplicables a todos los pacientes con LES:

 

Si necesitas asesoramiento sobre este tema no dudes en consultar a nuestros farmacéuticos.

 

Imagen “Wolf 2” CC-BY Robert Dewar

Rita Castro

Farmacéutica adjunta. Responsable de naturopatía y EFP. Supervisado por Basilio Valladares.

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